ALGODÓN
La planta de Algodón posee un tallo erecto y con ramificación regular, las hojas son pecioladas, de un color verde intenso, grandes y con los márgenes lobulados, están provistas de brácteas. Las flores son dialipétalas, grandes, solitarias y penduladas. La corola está formada por un haz de estambres que rodean el pistilo. Se trata de una planta autógama. Aunque algunas flores abren antes de la fecundación, produciéndose semillas híbridas. El fruto es una cápsula en forma ovoide con tres a cinco carpelos, que tienen seis a diez semillas cada uno, es de color verde durante su desarrollo y oscuro en el proceso de maduración. Las células epidérmicas de las semillas constituyen la fibra llamada algodón. La longitud de la fibra varía entre 20 y 45 cm, y el calibre, entre 15 y 25 micras con un peso de 4 a 10 g; es una fibra vegetal natural de gran importancia económica como materia prima para la fabricación de tejidos y prendas de vestir.
CLIMA
El
cultivo del Algodón es típico de las zonas cálidas. La germinación de la
semilla se produce cuando se alcanza una temperatura superior a los 14ºC,
siendo el óptimo de germinación de 20ºC; para la floración se necesita una
temperatura media de 20 a 30ºC y para la maduración de la cápsula se
necesita una temperatura de entre 27 y 30ºC. Se trata de un cultivo exigente en
agua, pues la planta tiene mucha cantidad de hojas provistas de estomas por las
que se transpira cuando hay un exceso de calor, los riegos deben de aplicarse
durante todo el desarrollo de la planta.