Cuidado del sistema muscular
Para
mantener el sistema muscular en buenas condiciones se debe tener una dieta equilibrada,
con dosis justas de glucosa, que
es la principal fuente energética de nuestros músculos. Se debe evitar el
exceso en el consumo de grasas, ya que estas
no se metabolizan completamente, produciendo sobrepeso.
Para rutinas de ejercicios físicos prolongados, se necesita una dieta
rica en azúcares
y vitaminas.
Además de
una alimentación saludable se recomienda el ejercicio físico. El ejercicio
muscular hace que los músculos trabajen y se desarrollen, aumentando su fuerza
y volumen, adquiriendo elasticidad y contractilidad, resistiendo mejor a la
fatiga. También beneficia el desarrollo del esqueleto, ya que lo robustece,
fortalece y modela. Debido a la tracción que los músculos ejercen sobre los huesos,
si los ejercicios son correctamente practicados, perfeccionan la armonía de las
líneas y curvas. El ejercicio ayuda al desempeño de los órganos: aumenta el
volumen torácico y mejora la respiración y la circulación sanguínea, ampliando el
tamaño de los pulmones y
del corazón.
Otro efecto del ejercicio físico es que provoca un
aumento considerable en el apetito, favoreciendo la digestión
y la asimilación de los alimentos.
El uso de
pesas durante la pubertad
sería una idea fatal, ya que podría causar mas daños que beneficios, porque en
esas edades los músculos empiezan a formarse y esto podría generar atrofias o
distrofias musculares.